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5 Tips Para Mejorar tu Práctica de Yoga



Vamos a comenzar por la pregunta del millón:

Si no sientes dolor, estás respirando profundo y tu mente está en calma, la postura está correcta.



La postura correcta o “perfecta” no es la que sale increíble en las fotos de instagram, sino aquella que te permite llevar toda tu atención al momento presente «el aquí y ahora» sin lastimarte.

La práctica de #yoga es tan personal que se adapta a cada practicante. Obviamente hay indicaciones de alineación y variaciones para cada nivel, pero siempre lo mejor es lo que puedes hacer hoy con lo que tienes, mientras tu mente está en calma y estás presente sintiendo tu cuerpo, observando tus emociones y pensamientos.


Una postura ideal es aquella que desafía tu cuerpo, te permite explorar nuevas sensaciones y recibir todos sus beneficios físicos, mentales y emocionales, respetando tus limitaciones para proteger tu cuerpo de lesiones, mientras practicas la atención plena.


Las posturas de yoga o #asanas, son herramientas que nos permiten alcanzar la plenitud y ese estado de atención plena. La alineación es la técnica que nos permitirá lograrlo o al menos de una manera «más óptima». Por supuesto, siempre puedes adaptar la postura, pero una buena alineación permitirá un buen flujo de energías a través del cuerpo y hacer que tu práctica sea más efectiva.


El yoga es un camino de autoconocimiento y conciencia infinito, mientras recibimos innumerables beneficios. La perfección está en gozarnos el proceso, mientras nos movemos, respiramos, balanceamos nuestra energía y nos conectamos con nuestro mundo interior 💛.


Estos son los 5 tips que me ha ayudado a mejorar y evolucionar en mi práctica personal.


Como en toda disciplina, siempre será una buena inversión contar con una guía que pueda dibujarnos y enseñarnos el camino para comenzar. Un profesor de yoga, está certificado para guiar tus posturas y tu alineación, para que luego puedas explorar por ti mismo dentro de tu práctica y repetir secuencias con mayor conciencia evitando lesiones.

Como dijo el Dalai Lama “el amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellas la humanidad no puede sobrevivir”, pero no sólo con los demás, debemos empezar por nosotros. Amarnos y ser autocompasivos es una práctica diaria. Debes estar atento a cómo te sientes antes de comenzar para decidir cuánto esfuerzo exigirte. Lo ideal es no ser autocomplaciente y retarte un poco, pero nunca ser violento con tu cuerpo. Respeta tus limitaciones.

Dedícate a sentir cuáles músculos se estiran y cuáles se contraen. Revisa por ejemplo que no estés tensando demasiado el cuello cuando hagas fuerza abdominal, o evita lastimar la espalda para profundizar un estiramiento. Activa tus #bandhas cada vez que lo recuerdes (lleva el ombligo hacia adentro, succiona suavemente el suelo pélvico) Sentir tu cuerpo te ayudará a mantenerte seguro y anclar tu atención en el momento presente.

Puedes aprender una secuencia (como los saludos al sol A y B) y repetirlas con constancia. Una buena alineación y la evolución de tu práctica se consigue con repetición, ahí verás el fruto de un esfuerzo, todo llega con la práctica, como dijo Pattabhi Jois “Practice and all is coming" «practica y todo vendrá».

Si quieres evolucionar y encontrar mayor satisfacción con tu práctica, no compares tus posturas con las de los demás, o peor aún, sentirte mal por no poder hacer lo que para otro parece tan sencillo. Concéntrate en lo tuyo y recuerda que:


"Las posturas son sólo una herramienta de la práctica de yoga, el verdadero trabajo pasa en nuestro interior".


#Respirayfluye